"Los niveles de gravedad se definen según el funcionamiento adaptativo, y no según las puntuaciones de cociente intelectual, porque es el funcionamiento adaptativo el que determina el nivel de apoyos requerido."


"A los 42 años me diagnosticaron con TDAH. Lloré durante una semana. No de tristeza — de alivio. Porque por primera vez en mi vida, tenía una explicación que no era que yo era defectuoso."

Los trastornos del neurodesarrollo no son tragedias inevitables. Son realidades clínicas que, con el conocimiento correcto, el compromiso terapéutico adecuado y entornos más humanos e inclusivos, pueden convertirse en historias de florecimiento.